exactos cuarenta minutos después de haber terminado Lupita de aplicar la tinta a mi cabello llega Javier:
-“hora de lavar”
entramos a al espacio de lavado me siento en la silla a frente del primer de tres lavabos Javier me pone una toalla blanca alrededor del cuello me recuesto cierro los ojos y empieza el ritual del lavado: agua tibia masaje en el cuero champú agua tibia me aplica algo oloroso
-“Javier, comparecer a la recepción” la voz hace eco por todo el salón
-“esto que te apliqué es para dar brillo, ya vengo”
así que sale Javier escucho un “clic” ruidoso que viene de dentro de mis orejas y no de afuera... bien despacio abro los ojos y todo que puedo ver es el techo blanco intento mover el cuello y no puedo hacerlo
regresa Javier y no se sorprende al encontrar mi cabeza en el lavadero la toma en las manos y empieza a lavar el cabello...agua tibia y un masaje vigoroso en el cuero siempre he disfrutado los masajes pero hoy no puedo sentir la sensualidad relajada que siempre corre por mis brazos y piernas cuando se hace el masaje en el cuero y ya no me gusta este toque así que no se refleja en nada... el masaje ha terminado Javier toma mi cabeza en sus manos y seca el pelo con una toalla
-“creo que prefiero mi cabeza pegada a mi cuerpo”
-“OK”
escucho otra vez el ruido del clic...Javier ha engatado mi cabeza a mi pescuezo y puedo otra vez sentir que tengo un cuerpo y que mi cerebro guía sus movimientos
-“Gloria te espera abajo para cortar”
-“Gracias”

Edi

Imagen: Sin Cabeza - Nelson Dominguez